Drill, baby drill
El pasado jueves podíamos leer en El País que Obama pretende recuperar un viejo proyecto de Bush para impulsar la extracción de crudo en aguas del Atlántico y Alaska, con el argumento de reducir la dependencia energética de EE.UU.
No hace falta explicar lo que puede suponer abrir el Atlántico a las petroleras para la perforación en busca de pertróleo. Parece ser que ha ganado el “Drill, Baby drill” de los republicanos, aunque lo más gracioso del asunto reside en que es a cambio del apoyo de éstos a un Proyecto de Ley de Obama contra el Cambio Climático.
Curiosa contradicción.
Esta desesperada huida hacia delante nos señala varias cosas: una, que la realidad es tan poliédrica que resulta casi incomprensible; dos, que los discursos siguen muy por detrás de la política; y tres que cada día que pasa estamos más cerca del día en que no haya más petróleo que extraer.
¿Qué haremos ese día?
