30.000 €, aproximadamente. Eso es lo que viene a costar un estudio serio con técnicas cualitativas.
Dice un buen amigo del que me fio a ciegas que serían unos cuantos grupos de discusión con personas que han votado IU en el 2004 y que han cambiado su voto en el 2008 (o que se hayan abstenido).
Habrá que excluir a los militantes, ya que cada uno de nosotros tenemos ya nuestra propia teoría sobre lo que necesita IU y a quien hay que echarle la culpa… Debería haber cortes de edad y sexo, y básicamente, se haría en las ciudades grandes.
Yo, además, lo complicaría (con la repercusión presupuestaria correspondiente) con grupos de discusión de nuevos votantes. Incluso me remontaría a las elecciones de 2000 (será por dinero ;o).
Pero, ¿han escuchado alguna voz dentro de IU pidiendo elementos y herramientas fiables para interpretar el descalabro?
Yo no.
Es de manual. Al día siguiente del descalabro, todo el mundo se echa las manos a la cabeza y dice que hay que cambiarlo todo.
Una semana después, lo importante es la estabilidad y lo otro es el suicidio colectivo.
Un mes después, comienza el quítate tú pa ponerme yo.
En tres meses vamos a una Asamblea en dos bandos al 50% discutiendo de lo mismo de siempre: quién es el que es más de izquierdas.
Pero la solución a esta crisis no se puede resolver con métodos tradicionales.
Seguiremos leyendo manifiestos, sesudos artículos de dirigentes de todas las tendencias, columnas de periodistas y resoluciones de presidencias, pero la Sociedad, va a mil por hora y nos pasará por encima.
E IU seguirá sin enterarse.
Por eso, yo exijo (y digo bien lo de exijo) que se haga un estudio previo. Que los profesionales nos dibujen el panorama (el real no el del imaginario colectivo de la organización), y sobre esa realidad operar.
Yo el primero, aceptaré aquellas interpretaciones teóricas (por muy lejanas a la mía que estén) sobre el fracaso electoral.
¿Está todo el mundo en IU dispuesto a hacerlo o seguimos como siempre?