Marbella Connection
Como ya saben los pocos lectores que se pasan por aquí, se han revelado nuevas conversaciones en la trama de corrupción del Ayuntamiento de Marbella.
Parece ser que uno de los implicados tuvo una conversación de esta guisa:
“Oye, qué bueno. Ya sabes que les pedí un kilito, pero lo vamos a repartir 2.500 euros cada uno, porque los otros 1.000 euros son para hacerle un regalito a la chica que está en la junta de distrito“.
Por otro lado, de los 187 expedientes de concesión de licencias, 26 han sido tramitados por el cabecilla en tiempo récord. El supuesto cabecilla de la trama despachó los expedientes de licencia en menos de un mes, cuando el tiempo medio de tramitación es de un año y medio.
Una vergíüenza. Afortunadamente, la mayor parte del gobierno municipal está imputada.
Es lo que pasa en provincias. Es impensable que en Madrid, se produzca algo parecido a un Guateque de estos y que los responsables políticos no tengan ni la más mínima responsabilidad.

Pues sí, la corrupción no es exclusiva de los marbellíes u otros entes de la costa del sol. Desgraciadamente la ciudadanía responde de forma estraña ante esto, y en las pasadas municipales, muchos de estos especímenes fueron recompensados en las urnas por su magnífico altruismo y su generosidad para con lo público.
Yo empiezo a pensar que esta forma de ser, hace que el electorado se identifique con sus dirigentes y se vea reflejados en ellos, premiando así la gente su cercanía para con los votantes, cuando llega la hora de rendir cuentas.
El paso, o repaso, por algunos ayuntamientos, desgraciadamente muchos, nos pueden dejar anonadados. La corrupción ha empezado a ser moneda corriente, y nadie quiere meterle mano a la ley de régimen local.