¡No más manifiestos!
Me gusta el fútbol por imprevisible, porque no es empírico, porque no responde a leyes y a comportamientos prederteminados. Porque cuando empieza la liga alguien dice “Schuster no aguanta ni dos días” o “el Barí§a se lo lleva este año de calle” o “yo al que veo bien es al Zaragoza”… y luego pasa lo contrario.
Pues en IU es al revés.
Yo dije el 25 de marzo esto y el 27 de marzo esto otro:
“Seguiremos leyendo manifiestos, sesudos artículos de dirigentes de todas las tendencias, columnas de periodistas y resoluciones de presidencias, pero la Sociedad, va a mil por hora y nos pasará por encima.
E IU seguirá sin enterarse“.
Hoy, más de dos meses después del batacazo electoral que pareció traer a IU el sentido común y un espíritu de consenso y unidad, cada mañana nos desyunamos con un Manifiesto diferente de algunos que tratan de buscar el más mínimo detalle que les diferencia de los de al lado.
Y tenemos de todos los colores y formatos: los que dicen que es la hora de las bases, los que añoran las dos orillas, los que quieren diferenciarse de la cúpula con el Secretario de Organización a la cabeza (esto si que es de traca), los que quieren la refundación… y los que vendrán.
Todos ellos con un elemento común: la disgregación.
Volvemos a las andadas como si no hubiera pasado nada. Todos creen tener el documento definitivo para la solución de la crisis, pero los manifiestos sólo están sirviendo hoy para fragmentar, desorientar y desfondar a la militancia.
¿No se da cuenta nadie?
Por ello y como casi siempre, plagio descaradamente el post de mi amigo Juan y manifiesto categoricamente que sólo quiero aquellos manifiestos que consensuen, que unifiquen, que aglutinen y que limen diferencias…
De los otros, paso.
¡No más manifiestos!

De acuerdo y en desacuerdo, Paco. Si tengo tiempo, igual hasta me explico