PostHeaderIcon El maldito condominio cerrado

Un despiste me ha dejado sin blog unos dí­as y ha sido suficiente para sacarme de mi letargo y volver a recuperar las ganas de escribir y publicar. Así­ que me van a volver a sufrir.

Hoy he tenido el privilegio de compartir reunión con unas cuantas personas que saben mucho, pero mucho, de sostenibilidad y ciudad. Entre otros, Salvador Rueda, Director de la Agencia de Ecologí­a Urbana de Barcelona, que ha hecho una brillante exposición sobre como los modelos de ciudad pueden ser consecuencia directa de las decisiones polí­ticas de carácter urbaní­stico.

Siempre me ha fascinado cómo los responsables polí­ticos se apresuran a presumir del incremento del número de puestos de trabajo o de la reducción de las listas de demandantes de empleo, aunque no hayan hecho nada directamente por ello. Da igual, porque se entiende que el que gobierna crea y destruye empleo con sus decisiones.

Sin embargo, casi siempre nos equivocamos a la hora de enfocar cuáles son las decisiones correctas para favorecer la actividad económica y fomentar el empleo. Por ejemplo, ahora. ZP ha anunciado una serie de medidas para paliar la crisis económica, e incluye una bonificación de 1.500 € anuales para fomentar la contratación indefinida.

¿Alguien piensa que esto vale para crear empleo?

Pero es fácil de tomar y de calcular. Corto plazo, titular de periódico y a aguantar el tirón.

Hay otras decisiones que no tienen portadas de periódico, pero que se tomaron un dí­a y nos han cambiado la vida.

Por ejemplo, esta:

manzana-cerrada.jpg

El maldito condominio cerrado.

Un modelo de sustitución del espacio público y de destrucción del pequeño comercio urbano.

O esta:

hipercor.jpg

El maldito centro comercial que permite que la gente pase su dí­a en habí­taculos cerrados privados, ya sean su casa, el garaje, el coche, el trabajo y el parking.

De un plumazo nos cargamos la fisonomí­a de las ciudades, difuminándolas y privatizándolas, eliminamos toda actividad económica de proximidad (con sus empleos, de hecho sólo sobreviven los que malviven), cedimos nuestros espacios al coche y dejamos de ser ciudadanos para ser peatones (definiéndonos por la forma de desplazamiento, insólito, no?).

Hoy nos quejamos, por ejemplo, del desempleo, del CO2 o de la anomia ciudadana.

Esto ha ocurrido en toda España y estamos tan agustito. Se dejó de planificar la ciudad para desarrollar el urbanismo. Se abandonó la idea de crear ciudades para generar urbanizaciones y parte de los resultados empezamos a notarlos ahora.

¿Será tarde para rectificar? Yo creo que no. El propio Rueda proporciona ideas e instrumentos de acupuntura urbana que permiten recuperar el modelo que nunca debimos abandnar.

3 comentarios para “El maldito condominio cerrado”

  • R. Hortaleza dice:

    muy interesante y 100% de acuerdo… pero otra derivada del asunto…
    ¿qué hace IU donde gobierna para diferenciarse de esto? Porque, sin acritud ni
    apuntar contra nadie en concreto, en Rivas por ej, se han abierto grandes centros
    comerciales y se han construido grandes urbanizaciones… ¿cómo conseguimos
    ser distintos? ¿es posible?

    nota: ¿por qué te has ido de IloveIU?

  • Romenauer dice:

    Buena pregunta.

    Creo que es un fenómeno global, en el que la izquierda ha caí­do sin excepciones.

    Ps: no me he ido, he desparecido

  • Depending on the place El maldito condominio cerrado normally is not all that perplexed. Anticipating more info on this subject. Adios!

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